Me inunda la inquietud del baile escurridizo de tus pupilas al compás de la luz
Procuro abrir los ojos buscando tu mirada, procuro también el no encontrarla
Nos vamos desprendiendo de la realidad y volamos lejos, olvidando que sólo medio metro nos separa
Nos paralizamos de afuera hacia adentro hasta no poder tocarnos, hasta no querer hacerlo
A cuentagotas caen los instantes en que nuestras pupilas coinciden en un mismo diámetro, unidas por la rectitud de un lazo invisible; donde nos enfrentamos con la imposibilidad de esconder la vergüenza del recuerdo vulnerable a la luz de una lámpara tenue
Ahora no queremos recordar, no queremos olvidar; queremos (simplemente) no pensar
En el silencio más profundo mi estatua se encuentra con la tuya
Dejemos de vernos, démonos tiempo para hidratar nuestras córneas desgastadas
Recuperemos la movilidad que nos permite interactuar cuando sólo medio metro nos separa


0 enredos líquidos:
Publicar un comentario