A partir de hoy me he propuesto tirar toda mi colección, voy a limpiar todos mis hastiados estantes sin mirar atrás. Si acaso algún resto oxidado de voluntad ajena ha dejado un lunar, me iré a otro espacio remoto y construiré una pequeña y reluciente alacena. Me llevaré sólo ese par de ojos que no quiero dejar de mirar; aquellos que arrastran el cuerpo que no pienso dejar de tocar. Volaré lejos con mis gemas verdes envueltas en una franela de seda, donde ningún otro color pueda alcanzarme por más que lo intente. ¡Quiero que me pierdan para siempre! Exploraré nuevos y exóticos continentes protegidos por hologramas de murallas de concreto, escondiendo aquellas delgadas cortinas que sólo deseo arrancar y desgarrar sin pudor alguno.
Y quiero ver tus ojos y que veas los míos sin temblar
Y que mantengas esa extraña mirada tuya en la mía. Sin hablar
Y que te acerques envuelto en el silencio profundo de mi escote
Y que te atrevas a tocar la piel debajo de mi ropa por primera vez
Y que no te detengas ya
Yo quiero tocar tu espalda desnuda sin desprenderme del otro par de ojos verdes que me atrapan. Por eso, a partir de hoy sólo quiero verde en mi alacena
Sólo uvas y aceitunas
Sólo peras y manzanas
Sólo verde, sólo verde… y nada más


1 enredos líquidos:
Niiiice, bm... niiiiiiiice.
Publicar un comentario