De murciélagos
La semana pasada fui por fin a ver Batman, sobra decir que me encantó, juega con conceptos interesantes. Creo que efectivamente el Joker se lleva la película, no sólo por la actuación (la cual es sin duda extraordinaria) sino por el guión mismo. De las cosas que más me gustaron es que Bataman no es un héroe, lo cual me parece acertadísimo, ninguna persona que cubra su cara y oculte su identidad puede serlo. Las máscaras en general están relacionadas con el juego, así, Batman juega a ser un héroe, aparenta serlo. El Joker, por otro lado, es una persona desquiciada, lo cual lo hace un villano peculiar porque una persona desquiciada no puede ser considerada mala, sólo loca. Creo que en la película se vuelve fundamental destacar esto, el Joker vive en su propio mundo, con sus propias reglas y su propia lógica. Entonces, si Batman no puede ser considerado bueno y el Joker no puede ser considerado malo ¿dónde está el bueno y el malo de la película? ¿no se supone que debe encontrarse en algún lado? Bueno, aquí es donde entra mi debraye y mi intensidad (lo siento, jaja). Harvey Dent es el bueno y el malo, no oculta su identidad y no está loco. Es dos caras de una misma moneda, una especie de uno primordial donde un lado es la bondad absoluta y el otro la maldad más arraigada. Son dos opuestos que viven en un mismo cuerpo, dos opuestos que cohabitan sin cancelarse. La bondad de Harvey Dent tocó fondo hasta voltear la moneda. Es por esto que es imprescindible que el Joker sea el verdadero protagonista; es quien voltea la moneda, quien nos otorga el contraste entre el loco y el malo y quien nos hace ver que, contra lo que cualquiera pudiera pensar, Batman no puede ser un héroe. Con esta película nos dan el background perfecto para entender al villano más interesante desde mi punto de vista: dos caras. Ahora, regresando a la bondad y el heroísmo, creo que en general se considera bueno sólo a aquel que aparenta serlo, no a quien verdaderamente lo es. Una persona considerada buena, por ejemplo, se preocupa por los animales, los pobres y la paz mundial, tal vez no tanto porque le preocupen sino porque es una preocupación que cualquier persona "buena" debe tener. Una persona "buena" puede tratar mal a otras personas siempre y cuando dé una palmadita en la espalda, una galleta al perro de la calle y una firma en un documento a favor de la paz mundial que nadie leerá. Una persona "buena" no conoce realmente el bien pero tampoco el mal, es sólo una máscara, un juego. Una persona verdaderamente buena, entonces, no será considerada así porque conoce tanto el bien como el mal, como contraste, porque sólo lo más puro puede contrastarse con su contrario. Fin de mi debraye...
De gatos
Desperté en la casa donde no tengo gatos y donde en vez de pared tengo un ventanal que da al jardín, frente a un fresno enorme. Dirigí mi mirada hacia el ventanal y ahí estaba, un gato negro mirándome fijamente a los ojos, con una pose que me recordó a la escena del gato en el árbol de Alicia en el País de las Maravillas. Casi podría decir que me despertó su mirada, no pude evitar levantarme inmediatamente y dirigirme directo al ventanal, el gato no dejaba de observarme sin temor alguno. Cuando me detuve comenzó a maullar hasta provocar un escalofrío que recorrió mi cuerpo. Me quedé ahí por varios minutos, mirando al gato fijamente, me ganó, jamás volvió la mirada hacia otro lado. Salí de mi cuarto con la sensación se haber sido espiada cínicamente, con una intención casi sexual. Algunos minutos después bajé a la cocina y me asomé por el ventanal del comedor (el cual se encuentra justo debajo de mi recámara), ahí seguía el gato, algunas ramas más abajo, lo tenía a la misma altura, mirándome fijamente y maullando...
El gato ha sido siempre un símbolo de sensualidad y sexualidad, basta recordar el famoso cuento de García Ponce, donde el gato, su mirada y su maullido se convierten en el reflejo del deseo sexual...
De recuerdos
Esto no tiene absolutamente nada que ver con nada, pero el otro día recordé a Lety, una mujer del moderno que trabajaba en la oficina y nos daba clases de mecanografía. Primero la recordé porque de no ser por ella y su voz chillona diciendo "índice, meñique, anular, no, no, no" muy cerca de mi cuello no habría tenido la urgencia absoluta de aprender mecanografía (con tal de no tenerla emitiendo sonidos cerca de mí). El punto es que durante la secundaria y la primera mitad de la prepa esta mujer me odiaba, cada vez que me veía en la oficina me corría sin escucharme (es cierto que pasaba mucho tiempo en la oficina por mi pésima conducta y creo que debo admitir que hacía muchos dramas los cuales no tengo idea por qué me permitieron, ja). En la segunda mitad de la prepa me trató increíblemente bien debido a mi cuadro depresivo, sí, así como lo oyen, esta mujer sintió compasión por mí (lo cual me hacía sentir un poco incómoda, creo que prefería que me odiara). Creo que el recuerdo más ameno es de aquella vez en honores a la bandera en la que una lata cayó de la ventana de un salón directo en su cabeza, la lata viajó varios metros hacia abajo hasta aterrizar en ella... Me muero de la risa de sólo acordarme, no sé si alguien la tiró o si fue coincidencia pero fue muy muy cómico... Creo que suspendieron a muchos por reírse, lo cual me pareció injusto, la risa era inevitable... El punto es que la recordé porque fue ella quien hizo que aprendiera a escribir decentemente a máquina, lo cual resultó muy productivo...
PD. Me quedé sin módem en casa de mi madre y no pude postear cuado dije... pero bueno, sólo fue un día de diferencia


1 enredos líquidos:
MURCIÉLAGOS: Grandes palabras, BUENA mujer (lo pongo en mayúsculas porque aparentemente "bueno" ahora tiene más implicaciones que las usuales, osease, ninguna en particular).
RECUERDOS: durante muchos años creí firmemente que estaba desquiciada, total y completamente desquiciada (Lety, no yo... bueno... igual yo tmb, pero estoy hablando de Lety), hasta que hace unos 3 años me enteré de un detalle que acabo de recordar al leer tu post. Ese detalle (que tendrá que ser revelado en privado y que no es particularmente kgado -es más, raya en lo dramático) hizo que mi firme creencia en su locura se convirtiera en conocimiento objetivo y verdad inapelable. Wey... Lety está desquiciada. Pero yo tmb aprendí a mecanografiar de poca madre y tampoco le caía nada bien.
GATOS: Me saludas a tu Cheshire Cat (qué se me hace que ya te chingaste al dragón y lo cambiaste por un minino pervertido, jajaja).
Saludos,
Tu zigzagueante amiga
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